Una tienda online falsa casi nunca falla en una sola cosa: falla en varias a la vez y todas apuntan al mismo sitio, que es cobrar rápido y desaparecer. Estas son diez señales que se ven en cinco minutos, con el gesto concreto que sirve para confirmar cada una. Si marcas tres o más, cierra la pestaña.
Las diez señales
- El precio no se sostiene. Un artículo muy demandado a un tercio de lo que cuesta en todas partes no es una oferta agresiva, es un cebo. Compruébalo buscando el mismo modelo exacto en tres sitios distintos.
- No sabes quién vende. Falta la razón social, el número de identificación fiscal o la dirección postal. Busca esos datos en el pie de página y en el aviso legal. Si no están, no hay a quién reclamar.
- Solo cobran por vías sin vuelta atrás. Transferencia, criptomonedas o pagos de móvil a móvil pensados para mandar dinero a un amigo. Y ojo si te proponen cambiar de método porque la tarjeta les ha fallado.
- El pago no pasa por tu banco. Una compra con tarjeta suele pedir una confirmación en la aplicación de tu entidad. Si el pago se completa sin ninguna verificación y en una pantalla rara, para ahí.
- El dominio imita a una marca conocida. Una letra cambiada, una palabra añadida o una extensión que no encaja con el país donde dicen estar. Lee la dirección despacio, carácter a carácter, antes de teclear nada.
- Los textos legales son un corta y pega. Aparece el nombre de otra empresa dentro de las condiciones, o la política de devoluciones se contradice con lo que dice la página de envíos. Copia una frase y búscala entre comillas: verás de dónde salió.
- El catálogo es imposible. Miles de referencias de todas las categorías, siempre con stock y todas con el mismo porcentaje de descuento. Ningún almacén real funciona así.
- Las fotos no son suyas. Marcas de agua de otra web, fondos distintos en cada imagen o la misma foto en decenas de tiendas. Se confirma con una búsqueda inversa de imagen en cualquier buscador.
- Todo corre prisa. Contadores, unidades que bajan solas y avisos de que alguien más está mirando el producto. Recarga la página: si el contador vuelve a empezar, ya sabes qué valor tiene.
- No hay rastro fuera de su web. Ni menciones antiguas, ni perfiles con historial, ni reseñas repartidas en el tiempo. O justo lo contrario: cincuenta valoraciones perfectas publicadas la misma semana.
Cómo se confirma cada sospecha
- Busca el nombre de la tienda junto a la palabra opiniones y mira lo que sale en sitios ajenos.
- Consulta la antigüedad del dominio en un servicio whois.
- Escribe al correo de contacto una pregunta concreta sobre plazos y espera. El silencio también responde.
- Comprueba si el mismo teléfono o la misma dirección aparecen en otras tiendas con distinto nombre.
- Mira si el precio incluye impuestos y si el envío se calcula antes de pedir la tarjeta.
La versión larga de esta comprobación, paso a paso, está en cómo comprobar la fiabilidad de una tienda online.
Señales que parecen malas y no lo son
Aquí se equivoca mucha gente, y por miedo deja de comprar en negocios pequeños que funcionan bien.
- Un dominio joven. Toda tienda honrada tuvo su primer mes.
- Una web sencilla. Que no tenga animaciones ni aplicación propia no dice nada de cómo trata a sus clientes.
- Pocos métodos de pago. Es habitual en negocios pequeños, siempre que sean métodos reconocibles.
- Precios bajos con explicación. Liquidaciones, saldos y devoluciones se venden más baratos porque el género viene de ahí, y eso se cuenta abiertamente.
- Pocas reseñas. Un catálogo nicho vende a poca gente. Peor sería tener mil todas iguales.
- No tener tienda física. La mitad del comercio de este país vende solo por internet.
La diferencia entre una tienda pequeña y una falsa no está en el diseño. Está en si puedes identificar a quién compras y en si se responde cuando escribes.
Si ya has pagado
Actúa el mismo día. Guarda capturas del anuncio, del pedido, del correo de confirmación y del justificante de pago. Reclama por escrito al vendedor aunque no esperes respuesta, porque esa constancia te la van a pedir después. Avisa a tu banco enseguida: si pagaste con tarjeta puedes pedir la retrocesión del cargo siguiendo lo que explicamos en reclamar un cargo al banco. Y denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil con todo lo que tengas.
Con transferencia la recuperación es mucho más difícil, y ese es el motivo por el que los fraudes insisten tanto en cobrar así. Esto es información general y no asesoramiento legal, así que para tu caso concreto acude a la oficina de consumo que te corresponda.
Aplícanos la lista
Somos una tienda española e independiente que compra lotes de devoluciones a mayoristas de liquidación, los revisa y los reparte en cajas por categoría. Ni pertenecemos a Amazon ni trabajamos para Amazon. En sobre nosotros contamos de dónde sale el género, los datos fiscales están en el aviso legal del pie de página y la única vía de contacto es el correo pedidos@tornabox.eu, atendido de lunes a viernes de 9:00 a 18:00.
Si aun así prefieres no arriesgar, haz lo que haríamos nosotros en tu lugar: empezar por poco y pagar al recibir. Son 49 euros los de la caja de devoluciones de Amazon, que le entregas al repartidor según el sistema de cajas de devoluciones contra reembolso. Y para moverte por las webs grandes sin sobresaltos, tienes cómo comprar en Amazon de forma segura.
