La salud de la batería de un móvil usado se mira en los ajustes, y es el dato que más cambia lo que vale ese aparato. En un iPhone aparece la capacidad máxima en el apartado de Batería. En Android depende de la marca. Si no hay dato, se comprueba con una prueba de descarga de media hora.
Qué mide ese porcentaje
Una batería nueva parte del cien por cien de su capacidad. Con el tiempo y los ciclos de carga, admite cada vez menos energía: eso es lo que indica la capacidad máxima. Un móvil con un 78 % no dura un 78 % de lo que duraba, porque también influye el consumo del sistema, pero la idea se acerca.
El otro dato útil son los ciclos. Un ciclo equivale a haber consumido el cien por cien de la carga, sumando recargas parciales. Cada fabricante publica cuántos ciclos aguanta su batería antes de bajar de cierto nivel, y esa cifra varía según el modelo, así que mírala en su ficha oficial en vez de fiarte de una regla general.
En un iPhone
Entra en Ajustes y luego en Batería. Dentro del estado de la batería verás la capacidad máxima en porcentaje. Si el sistema ha detectado un desgaste importante, ahí mismo aparece un aviso recomendando el cambio.
Algunos modelos y versiones muestran además el recuento de ciclos y la fecha de fabricación en Ajustes, dentro de General y luego Información. Si tu iPhone lo incluye, es la información más honesta que vas a encontrar, porque no depende de lo que diga el vendedor.
Dos funciones pueden despistarte al probar: la carga optimizada, que retrasa a propósito el último tramo, y el límite de carga, que detiene la carga antes del cien por cien. Ninguna de las dos es un fallo.
En un Android
Aquí no hay una ruta única. Búscalo en este orden:
- Ajustes, apartado de batería. Las versiones recientes de algunas marcas incluyen una línea de estado o salud de la batería.
- La aplicación de diagnóstico del fabricante, que suele venir instalada y tiene una prueba de batería.
- El apartado de información del teléfono, donde a veces figura la fecha de fabricación.
Si nada de eso aparece, no te fíes de aplicaciones que prometen calcular la salud exacta: estiman a partir del uso y se equivocan con facilidad. Es mejor una prueba tuya de treinta minutos.
La prueba de descarga, si no hay dato
Carga el móvil al cien por cien y desenchúfalo. Con el brillo a la mitad y la wifi encendida, graba vídeo o reproduce vídeo en pantalla completa durante treinta minutos, sin tocar nada más. Después mira tres cosas:
- Cuántos puntos ha bajado. Una caída muy grande en media hora indica poca capacidad.
- Si se ha calentado más de lo normal en la zona de la cámara o del conector.
- Si se ha apagado de golpe con carga de sobra, que es la señal más clara de batería agotada.
Repite la prueba a la inversa para la carga: comprueba que sube de forma constante y que el conector no baila.
Qué porcentaje aceptar
Esta tabla es orientativa, para decidir rápido en una compra. Ajústala al precio que te pidan.
| Capacidad máxima | Qué significa | Qué hacer |
|---|---|---|
| 90 % o más | Poco desgaste | Comprar con tranquilidad |
| 85-89 % | Uso normal de un móvil con tiempo | Aceptable, sin descuento especial |
| 80-84 % | Se nota en un día largo | Negocia el precio del cambio |
| Menos del 80 % | Cambio a corto plazo | Solo si el precio lo cubre |
| Sin dato | No se puede valorar | Haz la prueba de descarga o descuenta |
Ten en cuenta el uso que le vas a dar. A quien carga el móvil dos veces al día le da igual un 82 %, y a quien pasa el día fuera le arruina el aparato.
Señales de que la batería está para cambiar
- Apagones repentinos con un 20 % o un 30 % en pantalla.
- Saltos raros de porcentaje, arriba y abajo, sin motivo.
- Calor fuerte solo con navegar.
- Carga que se detiene antes de llegar al final.
- Tapa separada, pantalla levantada o móvil que no apoya plano.
Las tres últimas piden atención inmediata. Una batería hinchada no se carga, no se perfora y no se deja en un cajón: llévala a un servicio técnico o a un punto limpio.
Qué hacer con este dato al comprar o al vender
Si compras, usa el porcentaje para negociar: pide presupuesto de cambio en un servicio técnico de tu zona y descuéntalo del precio. Si vendes, pon la cifra en el anuncio aunque no sea brillante, porque quien pregunta por la batería es el comprador que menos problemas te va a dar después. El método para traducir estado en precio está en cómo poner precio a productos de segunda mano.
Los móviles de nuestra caja sorpresa de móviles, de 289 €, se prueban antes de entrar en la caja, y no se elige marca ni modelo. Cuando la recibas, mira la batería el mismo día, junto con el IMEI y las cuentas vinculadas, siguiendo la comprobación completa de un móvil de segunda mano. Es lo que te dirá si ese aparato sale a la venta tal cual o pasa antes por el taller.
