La responsabilidad del vendedor de productos usados se resume en una frase: respondes de que el artículo sea lo que dijiste que era y funcione como dijiste que funcionaba. No respondes de que dure eternamente, ni de que al comprador le siga apeteciendo dentro de un mes.
Esto es información general para que sepas por dónde te mueves, no asesoramiento legal. Para un caso concreto pregunta en la oficina de atención al consumidor de tu ayuntamiento o a un profesional.
De qué respondes siempre
De la descripción. Si publicas que un altavoz funciona, tiene que sonar. Si dices que está completo, tiene que llevar el cable y el manual. Si tiene un arañazo en la tapa y no lo cuentas, ese arañazo se convierte en tu problema el día que llega.
También respondes de lo que sabías y callaste. En una venta entre particulares el comprador puede reclamarte por un defecto grave que existía antes de la entrega y que tú conocías o deberías haber conocido, aunque no estuviera a la vista. Es lo que se llama vicio oculto. Un fallo que aparece después y que nadie podía prever es otra historia.
Y respondes de que el artículo se pueda usar para lo que sirve. Un móvil bloqueado por cuenta, un mando sin emparejar o una batería que no aguanta encendido el aparato no son detalles estéticos: impiden usarlo.
Particular o profesional: dónde cambia la responsabilidad del vendedor
Vender el armario una vez al año no es lo mismo que comprar lotes cada semana para revender. En cuanto la actividad es habitual y buscas ganancia, se te empieza a tratar como profesional y aparecen obligaciones que un particular no tiene.
| Aspecto | Vendes como particular | Vendes como profesional |
|---|---|---|
| Derecho de desistimiento | No se aplica entre particulares | El comprador puede desistir en compras a distancia |
| Garantía legal | No la das tú | Respondes de la falta de conformidad |
| Factura | No la emites | La emites con tus datos fiscales |
| Información previa | Descripción honesta | Condiciones, identidad y datos de contacto |
| Reclamación de consumo | No entra por esa vía | Entra por consumo y por arbitraje |
Los plazos concretos de cada obligación dependen de tu situación y cambian con la norma. Antes de dar por hecho uno, míralo en la fuente oficial. Lo que sí conviene tener claro desde el principio es en qué lado de la tabla estás, porque de ahí sale todo lo demás. En la garantía de los productos de segunda mano está desarrollado qué cubre cada caso.
De qué no respondes
Hay cinco situaciones que se repiten y en las que no tienes que dar nada:
- El desgaste normal de un producto usado, que es justo lo que has vendido.
- Un defecto que describiste en el anuncio y el comprador aceptó al pagar.
- El arrepentimiento sin más motivo, cuando vendes como particular.
- El mal uso posterior, las caídas y los golpes que no estaban cuando lo enviaste.
- Que el comprador encuentre el mismo modelo más barato tres días después.
Que no respondas no significa que la discusión no vaya a existir. Significa que puedes sostener un no con argumentos, por escrito y sin enfadarte.
Los artículos que traen más líos
La electrónica con batería es la que más reclamaciones genera, porque la autonomía se nota enseguida y es difícil de describir. Los aparatos con enchufe y los cargadores que no son los originales dan problemas de seguridad, así que revísalos antes y no los vendas si dudas.
Hay familias enteras que es mejor no tocar mientras aprendes: cosmética, alimentación, productos sanitarios y artículos de seguridad como cascos o sillas infantiles tienen reglas propias. Si un producto ha sido retirado del mercado por el fabricante, no se revende, se retira.
Lo que te protege desde antes de publicar
Tu mejor defensa se escribe antes de la venta, no después. Describe los defectos uno a uno y fotografíalos de cerca. Prueba lo que se pueda probar y dilo en el anuncio. Guarda una captura del anuncio tal y como se publicó, con su fecha, porque las apps permiten editar y luego nadie recuerda qué ponía.
Guarda también el origen del género. Cuando compras lotes revisados, el albarán con la lista de artículos y la factura te dan una fecha y un estado de partida. Esa es la ventaja práctica de comprar a una empresa, por ejemplo la caja grande de electrónica y hogar de 195 € con hasta 90 artículos, frente a comprar de cualquier manera y sin papeles. Cómo se gestionan las vueltas que sí aceptas está en gestionar las devoluciones de tus ventas, y las vías por las que te puede llegar una queja formal, en reclamaciones cuando vendes de segunda mano.
Repasa tus tres últimas ventas
Abre los tres últimos anuncios que hayas cerrado y pregúntate una sola cosa por cada uno: si el comprador me escribe mañana, ¿tengo con qué demostrar el estado en que lo envié? Si la respuesta es no en alguno, ya sabes qué te falta para el siguiente.
