Un portátil de segunda mano se cae por cuatro sitios: bisagras, teclado, batería y bloqueos del sistema. Esa es la revisión mínima y necesita el equipo delante y un rato sin prisa. Si el vendedor no te deja arrancarlo y apagarlo un par de veces, ya tienes la respuesta.
Lo que tienes que pedir antes de quedar
- El modelo exacto y el número de serie, para saber de qué año es y qué piezas admite.
- Memoria instalada y si es ampliable o va soldada a la placa.
- Tipo y tamaño del disco. Un equipo antiguo con disco de estado sólido va mejor que uno más nuevo con disco mecánico.
- Qué sistema tiene y si se puede reinstalar sin contraseñas de nadie.
- Si conserva el cargador original, con su conector y su potencia.
- Motivo de la venta y si ha pasado por servicio técnico.
Con el número de serie puedes mirar en la web del fabricante la fecha de fabricación y si le queda soporte. Es un minuto y evita sorpresas.
Bisagras y chasis: la avería más cara
Abre y cierra la pantalla despacio cinco o seis veces. Tiene que moverse con resistencia uniforme y quedarse quieta en cualquier ángulo. Señales de problema:
- Crujidos, holgura o una bisagra más dura que la otra.
- El marco de la pantalla separado del plástico por la zona de las bisagras.
- La tapa que no cierra plana o que se levanta por una esquina.
- Tornillos de la base ausentes o con la cabeza redondeada, señal de que lo han abierto varias veces.
Un chasis agrietado alrededor de las bisagras acaba rompiendo el cableado interno. Ahí la reparación suele salir más cara que el portátil.
Teclado, touchpad y puertos
Abre un editor de texto y pulsa todas las teclas, una por una, incluidas las de función y el bloque numérico si lo tiene. Fíjate en las teclas con el símbolo borrado: indican mucho uso. Comprueba la retroiluminación en sus niveles si la lleva.
El touchpad tiene que responder en toda su superficie y hacer clic sin quedarse hundido. Si el touchpad o el teclado están abombados, sospecha de batería hinchada y no lo compres.
Lleva un pendrive, unos auriculares y un cable de vídeo, y prueba todos los puertos. Un USB que no da corriente o una salida de vídeo muerta cambian el precio.
Pantalla
| Prueba | Cómo | Qué buscar |
|---|---|---|
| Fondo blanco | Imagen a pantalla completa | Manchas y píxeles muertos |
| Fondo negro | A oscuras | Luz en los bordes y puntos |
| Ángulos | Mirar de lado | Colores lavados |
| Brillo | Del mínimo al máximo | Parpadeo o zonas apagadas |
| Movimiento | Vídeo con la tapa a medio abrir | Parpadeos por cable pinzado |
Batería y cargador
Arráncalo desenchufado y trabaja un rato para ver cuánto baja. En Windows puedes generar un informe de batería desde la línea de comandos y comparar la capacidad actual con la original. En un portátil de Apple, el estado de la batería aparece en los ajustes del sistema.
Una batería gastada no arruina la compra si el equipo va a estar casi siempre enchufado, pero tiene que descontarse del precio. Una batería hinchada sí es motivo para irse.
Del cargador, mira que sea el del fabricante o uno con el mismo conector y al menos la misma potencia. Comprueba que el cable no esté pelado junto al conector.
El sistema y los bloqueos
Esta es la parte que más disgustos da y la que menos gente comprueba:
- Reinícialo y entra en la configuración de arranque. Si pide una contraseña que el vendedor no conoce, deja la compra.
- Comprueba que el sistema está activado y que tú puedes crear un usuario administrador.
- Si el equipo fue de una empresa, mira que no siga inscrito en un sistema de gestión remota. Se nota al reinstalar: vuelve a pedir credenciales de esa organización.
- Pide que borre sus cuentas y restablezca el equipo delante de ti, y llega hasta la pantalla de bienvenida.
- Ejecuta la comprobación de estado del disco y mira las horas de encendido.
- Ten el portátil cinco minutos con carga de trabajo y escucha el ventilador. Ruido de rozamiento o calor excesivo significa mantenimiento pendiente.
Si compras a una empresa, guarda la factura: es lo que te da derecho a reclamar por la garantía legal de un producto de segunda mano.
Si sale de un lote de devoluciones
En cajas y palets aparecen portátiles y equipos informáticos, casi siempre sin su embalaje y a veces sin cargador. Haz la revisión nada más abrir, porque el plazo para reclamar es corto, y sigue el orden de cómo revisar una caja de devoluciones. Para venderlo después, tienes los canales y sus precios en dónde vender electrónica de segunda mano.
En nuestras cajas no se elige el contenido ni se promete un portátil. La caja de devoluciones XL son 149 € por un máximo de 40 piezas, casi todas de electrónica y tecnología; la caja sorpresa de electrónica, 99 € por hasta 30 artículos. Todo lo que entra se prueba antes y va en el albarán con su valor de referencia.
