Abrir una caja sorpresa entre dos sale bien cuando decidís el reparto antes de romper el precinto, no después. Es el único punto que genera discusión, y se arregla en un minuto eligiendo un método. Lo demás es preparar la mesa, sacar los artículos de uno en uno y dejar el albarán para el final.
Prepara la mesa antes de empezar
Una caja de devoluciones trae mucho embalaje y muchos artículos pequeños, así que el sitio importa. Despeja una mesa entera, pon una bolsa grande al lado para el cartón y el plástico, y deja libre un enchufe con una regleta si la caja es de electrónica. Con eso evitas el desorden que hace que a mitad de tarde ya no sepáis qué venía con qué.
Guarda el albarán sin leerlo. Está dentro de la caja y lleva la lista de artículos con su valor de referencia, así que si lo abrís al principio se acaba la sorpresa. Al terminar sirve para dos cosas: comprobar que no falta nada y saber qué es exactamente ese aparato que nadie identifica.
El plan para el momento de abrirla
Sacad los artículos de uno en uno y por turnos, no todos de golpe. Antes de quitar el envoltorio a cada uno, el que no lo ha sacado dice qué cree que es por el peso y la forma. Es una tontería que alarga el rato y evita que la caja se vacíe en cinco minutos.
Dejad a un lado, sin abrir, lo que venga precintado y no os interese. Si más adelante decidís venderlo, el precinto vale dinero. Y no tiréis ninguna caja pequeña hasta el final, porque los cables, las correas y los adaptadores aparecen dentro del embalaje más a menudo de lo que parece.
Tres formas de repartir lo que sale
| Método | Cómo funciona | Cuándo elegirlo |
|---|---|---|
| Turnos alternos | Cada uno elige un artículo por ronda | Contenido variado y parecido en valor |
| Uno parte, el otro elige | Uno hace dos montones y el otro se queda con el que quiera | Cuando hay un artículo claramente mejor |
| Lista previa | Cada uno anota tres cosas que le gustaría que salieran | Cuando tenéis aficiones distintas |
El segundo método es el que mejor funciona cuando en la caja aparece algo que destaca sobre el resto, porque quien hace los montones tiene que dejarlos equilibrados por su propio interés. Lo que sobra después de repartir, ponedlo en un tercer montón y decidid al final, con todo encima de la mesa.
Lo que hay que hacer el mismo día
Hay cinco tareas que conviene no dejar para mañana:
- Cargar todo lo que lleve batería. Un aparato que llega descargado no es un aparato roto.
- Emparejar auriculares, relojes y altavoces con un móvil, y probar los dos lados de unos auriculares por separado.
- Fotografiar cualquier artículo que llegue defectuoso. El aviso se manda con foto en las 48 horas siguientes a la entrega y lo reponemos.
- Contar los artículos con el albarán delante, mientras el embalaje sigue en la bolsa y no en el contenedor.
- Apartar en una caja lo que vayáis a vender, con sus cables y accesorios metidos en la misma bolsa.
Si queréis el repaso técnico completo, con los puntos propios de la electrónica, lo tenéis en cómo revisar una caja de devoluciones.
Qué hacer con lo que no quiere ninguno
De una caja siempre sobra algo, y cuanto antes lo decidáis menos sitio ocupa. Lo que esté nuevo y precintado se coloca bien de segunda mano, y las plataformas están comparadas en dónde vender electrónica de segunda mano. Lo que no valga la pena publicar funciona como detalle para otra persona o como repuesto en casa. Y lo que no funcione y no tenga arreglo va a un punto limpio, sobre todo si lleva pilas o batería.
Un recordatorio sobre el albarán: el valor de referencia se tomó del precio en Amazon un día determinado, así que no equivale a lo que os van a pagar por ese artículo en segunda mano.
Qué caja elegir para una tarde entre dos
La caja de devoluciones de Amazon de 49 € trae hasta 20 artículos de hogar, accesorios y gadgets, y se abre en un rato corto. La caja sorpresa de electrónica de 99 € sube a 30 artículos y da para una tarde entera, porque hay que cargar y emparejar aparatos.
Si la caja es un regalo y quieres montar el momento con envoltorio y nota, empieza por cómo presentar una caja sorpresa. Elegid el método de reparto antes de cortar el precinto y no tendréis que negociar nada con las manos llenas.
